unas vistas desde la orilla
"La Alberca"
"Los Ameles"
acceso
enlaces
Laguna de Catemaco
Totonicapan
Totonicapán, una roca marcada "Animas" alerta de una puerta cerrada a la brecha que conduce a la Laguna. Estacionese a
lo largo del lado de la carretera. Taxis piratas también pasan por la carretera.

Entre la brecha a través del lado del portòn. En medio del camino se bifurca, con el tenedor al norte que conduce a la piscina
y el sur que conduce a la entrada de Los Ameles. Hay una casa en el borde de la laguna protegida por un grupo de perros
feos. Evitelos!

Una valla a la izquierda tiene una puerta para entrar en el sendero que lleva a lo largo de la orilla del lago. Si caminaste desde  
Totonicapán, debes cruzar por delante de la casa. Sólo hagalo, si el propietario o el vigilante está presente.

Nota: el sendero no se recomienda a cualquier persona con un impedimento para caminar, o niños que no caminan de forma
independiente.
Catemaco: enero de 2011.
Nunca es visto por los automovilistas transitando, 4 kilómetros al norte de Catemaco, donde se encuentran algunas de
las playas más bellas e interesantes de la Laguna de Catemaco.

Se extiende desde el fraccionamiento, casi sin desarrollar, de Totonicapán hasta el desvío a la carretera del noreste
de la Laguna, dominada por el cerro volcánico Teotepec, (Cerro de Dios en náhuatl). Lamentablemente, el acceso está
severamente restringido por los dueños de propiedades privadas. Solo una brecha permite a un aventurero explorar la
zona.

Actividad volcánica pesada entre 400 y 600 dC creado un campo enorme de rocas que se extiende a las orillas de la
Laguna. Una capa delgada de tierra acumulada ya ha permitido el rebrote de la selva, todavía presente en zonas
aisladas.
La palabra "Ameles" es una combinación de pibil y náhuatl que significa manantial o fuente de agua.

Las rocas del subsuelo de la zona prohibieron la formación de una corriente que fluye y en lugar permitiò que el agua
acumulada  se infiltrase en la orilla de la laguna. Se supone que un pequeño lago se esconde dentro del campo rocoso,
pero no se puede acceder por medio de buceo.
Un pez local, llamado pepesca, prefiere poner sus huevos en agua corriente, y una semana antes de la luna llena, grandes
escuelas de los peces pequeños llegan a reproducir en las cavernas rocosas poco profundas a lo largo de la orilla.

Los pescadores ahora se aprovechan de su presencia y han construido y excavado más de una decena de canales
estrechos para formar trampas para peces.
Después que los peces desovan y comienzan a regresar a la Laguna, la red los captura, y luego son trasladados a corrales
de espera para comenzar su viaje a los compradores locales, quienes los consideran un manjar.
Una familia de cuatro hermanos controlan la operación y trabajan duro para entregar cubetas de 19 litros de los
peces a los mayoristas locales por 250 pesos.
Un caldero de caldo  de pescado con sabor de epazote y acuyo se mantiene hirviendo a ofrecer resistencia al trabajo duro.
Otros prefieren preparar las pepescas colgadas sobre un fogòn para ahumarlas, o fritas con un poco de sal y manteca.
Mientras tanto las hijas de la familia están orgullosos de mostrar sus capturas.
Un sendero corto conduce al norte de Los Ameles a La Alberca. Un ex alcalde fallecido de Catemaco posee la zona y ha
cerrado parte de la orilla con una pared de roca para crear una reserva de aguas cristalinas.
Los planes para un restaurante y unas cabañas ecoturisticas en la actualidad esperan.
Los niños y hasta  los adultos aman a la piscina pequeña y los pecesitos nadando alrededor de sus dedos.
Un campo de lirio acuatico cerca a la entrada a Los Ameles.
El refugio de aves de las Islas de las Garzas se encuentra enfrente de la zona.
Los pescadores ahora se aprovechan de su presencia y han construido y excavado más de una decena de canales
estrechos para formar trampas para peces.
Lancheros que regresan del parque de Nanciyaga han convertido a la pared de la piscina en una estación de lavado para
los que regresan de Nanciyaga con rostros cargados de barro.
Los Ameles
Laguna de Catemaco, Veracruz